Archivos Mensuales: julio 2010
Para vivir mejor el Adviento

Para vivir mejor el Adviento ofrecemos estas posibilidades, complementarias unas de otras:
- La Misa dominical: el domingo celebramos el misterio central de nuestra fe: la muerte y resurrección del Señor. En los cuatro domingos de Adviento se acentúa el aspecto de la venida del Señor a nosotros que reclama nuestra espera vigilante y gozosa.
- Las Misas diarias: son como el eco que prolonga y despliega lo que se ha celebrado el domingo.
- La celebración penitencial: nos da la oportunidad de escuchar la invitación de Dios a reconocer nuestros pecados y a recibir el perdón.
- Los encuentros para crecer en conciencia, libertad y felicidad
Temas posibles a tratar en grupo:
- Como hacer para crecer en el verdadero amor.
- Porque estamos sordos y ciegos no podemos gozar de la vida.
- Cuatro muros que nos oprimen y cuatro caminos para derribarlos.
- Si queremos cambiar no debemos violentar nuestra naturaleza.
- Cuatro cualidades del amor y lo que nos impide amar.
- Por qué nos irritamos ante ciertos comportamientos ajenos y cómo librarse de ellos.
- ¿Cuál es el camino para amar de verdad?
- Si no juzgas y no te juzgas podrás conocer la belleza de transformar.
La Inmaculada Concepción de María

El 8 de diciembre celebramos la fiesta de la Inmaculada Concepción de María. Esta fiesta celebra que la Virgen María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción. Todo un mensaje de salvación y de esperanza para el mundo que, en ella, descubre la aurora de cielos nuevos y tierra nueva.
*Es fiesta de precepto, por lo tanto debemos participar en la santa Misa*
La corona de Adviento
Para expresar simbólicamente que el Adviento es tiempo de gozosa esperanza y que debemos esperar al Señor con las lámparas encendidas, como las jóvenes de la parábola evangélica, podemos hacer la “Corona de Adviento”.
Esta corona se confecciona con ramas verdes, pero sin flores debido a la austeridad propia del Adviento, y se adorna con cuatro cirios, de ser posible de colores vistosos. Cada domingo de Adviento se enciende un nuevo cirio: el primer domingo se enciende 1, el segundo 2, etc. Cuando la familia se reúne para rezar se encienden los cirios que corresponden a esa semana y pueden dejarse encendidos un largo rato.
Pasado el tiempo de Adviento esta misma corona, adornada con flores y con los cuatro cirios encendidos, puede servir para enmarcar la imágen del niño Jesús. De esta manera se pone de manifiesto que el Adviento es también preparación para la Navidad.


