El árbol de navidad


El simbolismo del árbol de Navidad es uno de los más llenos de contenido de estas fiestas.

Parece ser que en el árbol de Navidad, tal como lo tenemos actualmente, confluyen dos tradiciones del folklore centroeuropeo: la primera es más antigua y se refiere a la costumbre vinculada a la fiesta de Adán y Eva (celebrada popularmente el día 24 de diciembre).

En esta fiesta se levantaba un árbol en memoria del árbol del paraíso (árbol de la vida) y se ornamentaba con manzanas. Los testimonios que tenemos de esta práctica son del siglo XVI.

Otra costumbre era la pirámide luminosa que se encendía con motivo de la Navidad, en cuyo vértice se instalaba un cirio encendido. Ambas prácticas se fusionaron, y el árbol del paraíso se convirtió en el árbol luminoso, propio de Navidad.

De hecho, la universalización de esta costumbre empezó en el siglo pasado. Fue en Estados Unidos, concretamente en Boston en el año 1912, donde empezó la costumbre de plantar grandes árboles en los lugares públicos de la ciudad, iluminados, durante las celebraciones de la Navidad.

La práctica se ha extendido universalmente y, de alguna manera, se puede decir que se ha convertido en el símbolo más universal de la presencia de la Navidad en las calles y en las casas.

La historia rápidamente descrita nos da testimonio del orígen ciento por ciento cristiano del árbol de Navidad.

Su presencia en casa durante las fiestas, es un doble signo de Cristo: Jesús, con su nacimiento, nos ha dado de nuevo la posibilidad de acercarnos al árbol de la vida, y Él mismo quiso morir en un árbol, la cruz, que se ha convertido en verdadero árbol de vida para todos los hombres. Jesús es la luz del mundo, y es coherente que su nacimiento sea celebrado con el encendido gozoso de tantas luces.

El árbol de Navidad que tenemos en casa festivamente iluminado y al que quizás en la noche de Navidad llenamos de regalos, nos recuerda que el “Árbol de la Vida” está a disposición de todos los que quieran acercarse a él.

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Publicado el diciembre 7, 2008 en La voz de Santa Rita y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Comentarios desactivados.

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